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| Guillermo Enrique Billinghurst Angulo La actividad política realizada por el ex presidente de la República en el período 1912-1914 es recopilada en la muestra "Guillermo Billinghurst: El Pan Grande" |
HISTORIA:
Guillermo Enrique Billinghurst Angulo nació en Arica (entonces provincia peruana) el 27 de julio de 1851, fue un político peruano que alcanzó la presidencia del Perú en el período 1912-1914.
Fue hijo de Guillermo Eugenio Billinghurst y Belisaria Angulo Tudela, estuvo casdo con Emilia Rodriguez Prieto. Perteneció a una de las familias más acadaladas del Perú.
Siendo muy joven, en la expedición del Talismán durante la guerra entre Chile y Perú.
Billinghurst perteneció a los Demócratas y fue elegido diputado y senador.
Miembro del Partido de Civilista:
Billinghurst perteneció al grupo de Civilistas, que entonces eran consideradas los arquitectos de la estabilidad política sin precedente y del desarrollo económico en el país, pero también fijaron en los cambios sociales profundos del movimiento que, a tiempo, alterarían el panorama político de Perú.
Como vice presidente debajo del Piérola Administración (1895 – 1899), Billinghurst estuvo implicado en varias tentativas de solucionar Tacna y Arica conflicto territorial con Chile. En el 9 de abril de 1898, un memorándum fue suscrito entre Chileno Ministro del Silva Cruz y Billinghurst de Raimundo de los asuntos exteriores. Estableció que antes de que un plebiscito se podría celebrar entre ambos países, un arbitraje primero sería solicitado a la reina de España, María Cristina de Habsburgo-Lorena (1858–1929) para determinar las condiciones del voto.
Los acontecimientos subsecuentes condujeron Protocolo de Billinghurst-Latorre no ser ratificado por el compartimiento chileno de diputados. Un resultado directo de este revés era la rotura de relaciones diplomáticas entre Perú y Chile en 1901.
Las Elecciones de 1912
Las elecciones de 1912 fueron los más apasionados de la llamada República Aristocrática (un término acuñado por los peruanos se refiere a aquellos en el poder que eran en su mayoría de la elite social del país). El Partido Civilista apoyado a la candidatura de Antero Aspíllaga, uno de los miembros más prominentes y conservadora del Partido. Sus opositores lo acusaron de ser un impropios nacido en Chile y Perú para el cargo.
Los civilistas, sin embargo, fueron incapaces de manejar las nuevas fuerzas sociales que sus políticas desatadas. Esta primera se hizo evidente en 1912 cuando el empresario millonario Guillermo Billinghurst - el reformista, el alcalde populista ex de Lima - fue capaz de organizar una huelga general para bloquear la elección del candidato oficial del civilista presidenciales y forzar su propia elección por el Congreso.
Presidente de la Republica:
por ello, en 1912, resultó electo Guillermo Billinghurst, un acaudalado salitrero de Tarapacá y miembro del clan pierolista. Pero este paréntesis dentro de la era civilista no significó la quiebra del "orden oligárquico" a pesar del discurso de Billinghurst, un populista precoz, orientado a las demandas de los sectores populares (los obreros a lo largo de la campaña lo llamaron el "Pan Grande"). Durante su breve y accidentada gestión, Billinghurst se enfrentó con la mayoría civilista del Congreso, con los demás partidos, con el ejército y hasta con la opinión pública. Desterró a Leguía y amenazó con disolver al Congreso para convocar nuevas elecciones parlamentarias. Quería reformar el sistema electoral incorporando a la Corte Suprema, entidad muy prestigiosa en aquella época. Sus medidas no eran del agrado de la oligarquía. Este contexto hizo que irrumpieran dos nuevos protagonistas políticos: los obreros y los militares.
Los primeros habían sido manipulados por el propio Billinghurst desde 1909 en su época de alcalde de Lima; se preocupó por mejorar sus viviendas, enseñanza y sus condiciones de vida. Ahora en el poder garantizó toda huelga que estuviera respaldada por las tres cuartas partes de los trabajadores afectados. También concedió a los obreros del puerto del Callao la jornada de ocho horas y apoyó manifestaciones de comités de obreros para intimidar a sus opositores y presionar al Congreso. Esto era intolerable para la oligarquía que veía amenazado su monopolio en el control político.
Los militares, por su lado, no veían con buenos ojos la actitud pasiva de Billinghurst frente al problema de Tacna y Arica; además, el Presidente había intentado reducir el presupuesto de las fuerzas armadas. Por ello, los militares fueron llevados por el civilismo al juego político para deponer a un presidente que amenazaba el orden oligárquico y la seguridad nacional.
Golpe de Estado:
Esto provocó un levantamiento militar del coronel EP Óscar R. Benavides para tomar el poder y controlar el país. El golpe de Estado se ejecutó el 4 de Febrero de 1914 siendo destituido Guillermo Billinghurst y elegido como presidente provisorio, el coronel Oscar R. Benavides.
Billinghurst fue enviado al exilio y falleció en Iquique (Chile), el 28 de junio de 1915.
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