| Juan Pío de Tristán y Moscoso fue un militar y político peruano que luchó en el bando realista durante la Guerra de Independencia Hispanoamericana. |
HISTORIA:
uan Pío de Tristán y Moscoso (1773 - 1860) fue un militar peruano que comandó las tropas realistas durante la Guerra de Independencia. Tristán nació en Arequipa, ciudad del Virreinato del Perú, en el seno de una familia aristocrática. Sus padres fueron José Joaquín Tristán del Pozo y Carassa, y María Mercedes Moscoso Pérez Oblitas.
Se enroló en el regimiento de Soria, en el cual alcanzó el grado de subteniente. Partió a España con este regimiento. En la península Ibérica, Pío Tristán estudio en la universidad de Salamanca. participó en operaciones militares contra los franceses en el Rosellón. A fines del siglo XVIII regresó a América y estuvo dos años en Buenos Aires, como ayudante del virrey del Río de la Plata, Pedro de Melo.
Se Incorporo en el Ejercito Realista 1809
En 1809 retornó a Perú y se incorporó al ejército realista que comandaba su primo, el brigadier José Manuel de Goyeneche. Pío Tristán participó de la batalla de Huaqui con el grado de Coronel. Luego fue nombrado comandante de las fuerzas realistas en el Alto Perú (actual Bolivia). Fue derrotado por Manuel Belgrano en las batallas de Tucumán (24 de septiembre de 1812), y de Salta (20 de febrero de 1813) en el noroeste argentino.
En 1823, el virrey José de la Serna lo ascendió a Mariscal de campo, participando en los combates contra el Ejército Libertador de Simón Bolivar y un año después fue electo jefe de gobierno del virreinato peruano en reemplazo de La Serna, caído prisionero en la batalla de Ayacucho. Ejerció con lealtad la jefatura de gobierno durante unos pocos días, en la transición que traspasó este último resto de poder a los patriotas. Pío Tristán adoptó las ideas republicanas y fue designado prefecto de Arequipa.
Pío Tristán en las batallas de Tucumán:
El 24 de septiembre de 1812 tuvo lugar la batalla de Tucumán, en la cual no hubo claramente un vencedor. La infantería de Tristan quedó dueña del campo, pero los revolucionarios destruyeron los abastecimientos realistas y se encerraron en la ciudad, negándose a capitular. Al saber que Belgrano y la caballería patriota estaban moviéndose con intenciones de cortarle la retirada, Tristán ordenó el repliegue hacia el norte. Retrocedió hasta la ciudad de Salta, donde se fortificó a la espera del enemigo.
Batalla de del Salta:
Belgrano llegó a las cercanías de Salta en febrero de 1813, y Tristán sacó a su ejército de la ciudad para esperarlo. Belgrano simuló un ataque frontal mientras el grueso de las tropas patriotas hacían un movimiento envolvente. Atrapado entre dos fuegos Tristán replegó sus fuerzas al interior de la ciudad y se dispuso a ofrecer una última resistencia en torno a la Plaza Mayor, pero no pudo organizar a sus tropas, que se negaron a defender las trincheras y corrieron a buscar refugio en la iglesia catedral. Finalmente, Tristan decidió capitular para evitar un inútil derramamiento de sangre y envió un parlamentario a Belgrano. Este aceptó y a su vez ofreció honrosas condiciones: dejó en libertad a todos los combatientes realistas, exigiéndoles solamente que hicieran el juramento de no volver a tomar las armas en contra de la Patria. Diecisiete jefes y oficiales (incluyendo a Tristán) y casi 3.000 soldados, la completa vanguardia del ejército de Goyeneche, cayó prisionera en la batalla de Salta.
Después de este hecho Tristán cumplió su palabra y abandonó el ejército, retirándose a su natal Arequipa.
Esta Batalla Permitió a los Realistas Recuperar el Alto Perú:
En 1810 el virrey del Perú ordenó defender las provincias altoperuanas de la ofensiva de los revolucionarios del Río de la Plata que habían enviado un ejército. Pío Tristán estuvo presente en la batalla de Huaqui o del Desaguadero (20 de junio de 1811) con el grado de coronel y mayor general del Ejército comandado por Goyeneche. Esta batalla permitió a los realistas recuperar el Alto Perú, que había sido ocupado por los revolucionarios.
Las alternativas de la guerra hicieron que el ejército realista no pudiera avanzar más hacia el sur, lo que permitió el repliegue de los revolucionarios hacia la Intendencia de Salta. Allí quedaron destacamentos de avanzada y el grueso del Ejército del Norte retrocedió hasta Tucumán. Allí, en marzo de 1812, su jefe Juan Martín de Pueyrredón entregó el mando a Manuel Belgrano, el viejo compañero de estudios de Tristán en Salamanca. Belgrano detuvo la retirada y avanzó con su ejército hasta la ciudad de Jujuy.
Cuando el Alto Perú estuvo controlado, Goyeneche comenzó su ofensiva contra el Ejército del Norte. Pío Tristan fue ascendido a brigadier y puesto al mando de la vanguardia realista, formada por 3.000 hombres y apostada a orillas del río Suipacha.
En agosto de 1812 Tristán avanzó por La Quiaca rumbo a Jujuy, adonde llegó a fines de ese mes. Belgrano, cumpliendo directivas de su gobierno, había ordenado el reliegue de su ejército y de la población. Tristán se encontró con la táctica de la "tierra arrasada", pero aun así avanzó en pos del ejército de Belgrano. Este se detuvo en la ciudad de Tucumán y presentó batalla.
Pío Tristán murió en Lima, Perú, el 24 de agosto de 1860, a los 87 años de edad.
Casona de la familia Tristán del Pozo en Arequipa.
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