 |
Tomás Gutiérrez
tenía fama de "brusco" militar y político peruano que dirigió un golpe de Estado contra el Presidente José Balta Montero, y ocupó de facto la Jefatura del Estado del Perú, entre el 22 de julio de 1872 y el 26 de julio del mismo año. |
HISTORIA:
Tomás Gutiérrez, militar y político peruano que dirigió un golpe de Estado contra el Presidente José Balta Montero, y ocupó de facto la Jefatura del Estado del Perú, entre el 22 de julio de 1872 y el 26 de julio del mismo año.
Corrían los últimos días del gobierno constitucional del coronel José Balta y Montero. Las elecciones habían sido realizadas, y en ellas había ganado el que sería el primer presidente civil de la historia del Perú: Manuel Pardo y Lavalle. Sin embargo, poco antes de la asunción de mando, el ministro de Guerra y Marina de Balta, coronel Tomás Gutiérrez, junto con sus tres hermanos, los coroneles Silvestre, Marceliano y Marcelino Gutiérrez, le propusieron perpetuarse en el poder por medio de un golpe de Estado, ante lo cual Balta se negó y fue derrocado como Presidente.
Gobierno de Tomas Gutierrez:
coronel Tomas Gutiérrez, militar y político peruano, quien ocupo la presidencia del Perú desde el 22 de julio de 1872 hasta el 26 de julio de ese mismo año, siendo Coronel del Ejercito participó en la revolución de 1872. Durante las elecciones de 1872, que fueron ganadas por Manuel Pardo, el ministro de Marina era tomas Gutiérrez, quien apoyado por sus tres hermanos también militares, le propuso a José Balta dar un golpe de estado y perpetuarse en el poder, pero Ballta se negó, ante esto los hermanos Gutiérrez decidieron ejecutar a Balta, ya conocida la noticia del asesinato de Balta una turba de ciudadanos se dirigieron a la fortaleza del Real Felipe en El Callao asesinando a los hermanos de Tomás Gutiérrez. Finalmente el mismo Gutiérrez fue desalojado de Palacio de Gobierno por los pobladores el 26 de julio de 1872 y linchado. Su cuerpo fue luego colgado de una de las torres de la Catedral de Lima.
Golpe de los coroneles Gutiérrez:
A las dos de la tarde del 22 de julio de 1872, Silvestre entró en el Palacio de Gobierno, al frente de dos compañías de su batallón a relevar las guardias y de pronto se dirigió a las habitaciones del Presidente. Ante su esposa y su hija Daría, cuyo matrimonio debía realizarse aquella misma noche, le intimó prisión, y se produjo una escena violenta entre las dos damas y el siniestro Silvestre.
Entre tanto, Marceliano al frente de su batallón, proclamaba en la Plaza de Armas jefe supremo de la República a su hermano Tomás Gutiérrez, a quien dio el grado de general. Tomás aceptó el mando supremo a través de un decreto.
José Balta fue llevado preso al cuartel de San Francisco:
Sin embargo, al encarcelar al presidente Balta, la rebelión tomaba un sesgo no esperado. Los Gutiérrez se estaban sublevando contra el mandatario legal, contra su propio jefe y protector. Algunos, que acaso hubieran simpatizado con un movimiento de Balta y los Gutiérrez unidos contra Pardo, se sintieron defraudados, escandalizados, o aturdidos. Balta, sin quererlo, resultaba así, a última hora, un aliado de Pardo.
Aquella tarde, el Congreso se reunió y condenó el levantamiento militar, haciendo un llamado al Ejército y a la civilidad para retomar el orden constitucional. Sin embargo, cuando se estaba terminando de firmar la declaración, un comandante y 80 celadores se presentaron al Congreso y a culatazos desalojaron a los representantes. Muchos de los cuales, huyeron por los techos.
El presidente electo, Manuel Pardo, fue avisado del golpe y huyó de Lima embarcándose en el famoso monitor Huáscar, que ya estaba al mando de Miguel Grau y que trasladó a Pardo hacia el sur del país. Nuestro héroe, Miguel Grau también tuvo parte activa en la resistencia contra los Gutiérrez.
Muerte de los Gutierrez:
Luego de ordenar el asesinato de Balta, Marceliano Gutierrez, se dirigió a la Fortaleza del Real Felipe, en El Callao, donde murió combatiendo contra el pueblo sublevado el 26 de julio de 1872.
Tomás Gutiérrez dejó Palacio de Gobierno y se trasladó al cuartel de Santa Catalina, donde se hallaba su hermano, el coronel Marcelino Gutiérrez, el cual abandonaron los Gutiérrez en la noche, en medio del fuego de fusiles y cañones. Marcelino, el más tranquilo de los hermanos, se refugió en una casa amiga y logró salvarse de la furia del pueblo limeño.
Huyendo por las calles de Lima se hallaba Tomás Gutiérrez, con el rostro cubierto y con sombrero de paisano gritando "Viva Pardo" con el objetivo de pasar desapercibido, sin embargo tropezó con un grupo de oficiales y civiles capitaneados por el coronel Domingo Ayarza quien lo reconoció inmediatamente. Al ser apresado, dijo que fue azuzado por sus jefes para sublevarse, los cuales luego lo abandonaron y aseguró no saber nada del asesinato del Presidente Balta.
Avanzaron unas cuadras, mientras eran seguidos por una turba que crecía y crecía a los gritos, profiriendo amenazas y al llegar a la plazuela de La Merced, los militares que lo apresaron no pudieron protegerlo más e ingresaron a Tomás Gutiérrez en una botica y cerraron las puertas. La muchedumbre las rompió, buscó a su víctima y lo mató de un disparo, para luego llevarlo a la calle.
Allí, el cadáver abaleado fue desvestido y alguien le cortó el pecho desnudo con un sable mientras decía: "¿Quieres banda? Toma banda". Enseguida fue arrastrado a la plaza y colgado de un farol frente al Portal de Escribanos. Horas más tarde le hizo compañía, colgado de un farol cercano, el cadáver de su hermano Silvestre, llevado desde la iglesia de los Huérfanos.
Asi, al amanecer del día 27 ambos cuerpos aparecieron colgados de las torres de la Catedral, desnudos y cubiertos de horrorosas heridas, a una altura de más de 20 metros; a la que no se ha visto ascender jamás el cuerpo de delincuente alguno. Horas después fueron rotas las sogas que los sostenían, cayendo los cuerpos al piso, estrellados contra las baldosas. Luego se quemó a los dos despojos humanos en el centro de la plaza y en la tarde el fuego dio cabida a un tercer cadáver, el de Marceliano, traído del Cementerio Baquijano y Carrillo, de El Callao
Las casas de los hermanos Gutiérrez fueron reducidas a escombros, Días después, Manuel Pardo hizo su entrada apoteósica en la capital y asumió el mando de la Nación el 2 de Agosto de 1872.
El único de los hermanos que consiguió salvarse fue Marcelino. Purgó prisión durante varios años y murió en la Batalla de San Juan y Miraflores, en la Guerra del Pacífico.
El Triste fin de los Hermanos Gutierrez:
Al amanecer del día 27 ambos cuerpos aparecieron colgados de las torres de la Catedral, desnudos y cubiertos de horrorosas heridas, a una altura de más de 20 metros, a la que no se ha visto ascender jamás el cuerpo de delincuente alguno. Horas después fueron rotas las sogas que los sostenían, cayendo los cuerpos al piso, estrellados contra las baldosas. Luego se quemó a los dos despojos humanos en el centro de la plaza. En la tarde el fuego dio cabida a un tercer cadáver, el de Marceliano, traído del cementerio de Baquíjano.
|